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jueves, 22 de abril de 2021

Poesías y Pasiones Mitológicas en el Prado

 



El Museo del Prado acoge hasta el próximo 4 de julio la exposición Pasiones Mitológicas. Se trata de una colección de obras procedentes del National Gallery, el Isabella Stewart Gardner Museum y el propio Museo del Prado que reúne algunas de las mejores obras de pintores del Renacimiento y Barroco tan sobresalientes como Tiziano, Veronese, Velázquez, Poussin, etc.  

Entre ellas están las llamadas Poesías de Tiziano, denominadas así el conjunto de obras mitológicas que pintó para Felipe II entre 1553 y 1562, integrado por Dánae (Londres, Apsley House), Venus y Adonis (Madrid, Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Gallery/Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Garden Museum).

Probablemente fue el propio Felipe II quien encargó a Tiziano en Augsburgo un conjunto de pinturas mitológicas, dándole libertad para elegir los temas y su plasmación pictórica, para exhibirse conjuntamente en un espacio, aún por determinar en el momento del encargo. Las “poesías” son pinturas ajenas a las interpretaciones simbólicas o moralizantes. Así en estas obras, Tiziano se asimilaba a los poetas y proclamaba su libertad para interpretar los textos que visualizaba, principalmente en las Metamorfosis de Ovidio, pero también para representarlos con la imaginación cuando la lógica dramática lo exigía.(M. del Prado)


                                       


Las visitas a esta sobresaliente exposición, además de presenciales, pueden realizarse virtualmente -previo pago de 2,50 euros- gracias a la aportación de las últimas tecnologías de imagen. 

En nuestro artículo recogemos un pequeño resumen de algunas críticas publicadas así como varias fotografías de algunas de las magníficas obras que se exponen.

Más abajo se puede a visionar el vídeo  de la conferencia que el Prado utilizó para presentar la exposición a los medios.

                  

Pinche aquí para acceder al artículo.

Para acceder a la página de la exposición pinche aquí

Debajo insertamos el vídeo del recorrido de la exposición con Miguel Palomí, director del Museo del Prado y Alejandro Vergara, jefe de conservación de Escuelas del Norte y Escuela Flamenca del propio museo (sólo en ordenador).

Para verlo desde el teléfono móvil pinchar aquí


                                                                                                                                    



                                                                                                                                               Antonio Guerrero - Visitas a museos



jueves, 8 de abril de 2021

Fundación Mapfre Madrid: Alexéi von Jawlensky

Jawlensky fue un pintor expresionista ruso que nació en 1864 en la pequeña localidad de Torzhok, a medio camino entre Moscú y S. Petersburgo pero que desarrolló su carrera principalmente en Alemania, donde murió en 1941, con algunas incursiones a Suiza.

Transcribo las palabras de presentación de la exposición del comisario de la muestra Itzhak Goldberg:

"En la producción artística de Alexéi von Jawlensky late una búsqueda a la vez plástica y espiritual que se materializa en una insistencia reiterada, casi ritual, en unos pocos motivos pictóricos. En sus memorias, el artista evoca dos hechos que se revelarían clave en esta evolución posterior: el primero, la impresión que le provocó, siendo niño, el momento en que un icono con el rostro de la Virgen era desvelado ante los feligreses en la iglesia ortodoxa a la que acudía con su familia; el segundo, su primera visita a una exposición de pintura en Moscú en 1880: "Era la primera vez en mi vida que veía cuadros y fui tocado por la gracia, como el apóstol Pablo en el momento de su conversión. Mi vida se vio por ello enteramente transformada. Desde ese día, el arte ha sido mi única pasión, mi sanctasanctórum, y me he dedicado a él en cuerpo y alma". (...)


Su llegada a Múnich en 1896 le permitió establecer un contacto más estrecho con los avances de la vanguardia; su talento excepcional para el uso liberado del color le llevó a alcanzar en poco tiempo una personal sínteis entre el fovismo y el expresionismo. En 1909, fundó, junto a su amigo Kandinski, entre otros, un grupo artístico determinante para la historia de la modernidad, la Nueva Asociación de Artistas de Múnich, y participó asimismo en las actividades de Der Blaue Reiter (El Jinete Azul), uno de los colectivos determinantes en la forja del lenguaje expresionista y de la abstracción


                        


                   

Tras unos inicios centrado en la naturaleza muerta y el paisaje, pronto comenzó a dar protagonismo a un tema que resultaría obsesivo a lo largo de toda su obra: el rostro. A él se dedicó durante casi tres décadas de manera obstinada, con la salvedad de las Variaciones, paisajes de colores arbitrarios en los que inauguraba otro elemento central en su trabajo y de gran influencia posterior: la serialidad. En su estudio de la faz humana, ese lugar donde depositamos la identidad, Jawlensky desdibuja paulatinamente la individualidad hasta llegar a una forma próxima al icono, a un arquetipo. Este tema omnipresente, familiar y enigmático a la vez, lleva al artista a un proceso de destilación que desemboca en un signo tan reconocible y connotado como el de la cruz."

Para ver un vídeo explicativo:
Para acceder a la página de la exposición pinche aquí.  En ella encontrará dos archivos en pdf, para descargar, uno con un folleto sobre la misma y otro con los textos de sala y cartelas.


                                                                                                                                                                            Antonio Guerrero. Visitas a museos


miércoles, 17 de marzo de 2021


.                            Alexéi von Jawlensky. El paisaje del rostro

                                          Fundación Mapfre Madrid 11feb-09mayo 2021

Jawlensky fue un pintor expresionista ruso que nación en 1864 en la pequeña localidad de Torzhok, a medio camino entre Moscú y S. Petersburgo pero que desarrolló su carrera principalmente en Alemania, donde murió en 1941, con algunas incursiones a Suiza.

                                      

                                                                   Autorretrato

Transcribimos las palabras de presentación de la exposición del comisario de la muestra Itzhak Goldberg:

"En la producción artística de Alexéi von Jawlensky late una búsqueda a la vez plástica y espiritual que se materializa en una insistencia reiterada, casi ritual, en unos pocos motivos pictóricos. En sus memorias, el artista evoca dos hechos que se revelarían clave en esta evolución posterior: el primero, la impresión que le provocó, siendo niño, el momento en que un icono con el rostro de la Virgen era desvelado ante los feligreses en la iglesia ortodoxa a la que acudía con su familia; el segundo, su primera visita a una exposición de pintura en Moscú en 1880: "Era la primera vez en mi vida que veía cuadros y fui tocado por la gracia, como el apóstol Pablo en el momento de su conversión. Mi vida se vio por ello enteramente transformada. Desde ese día, el arte ha sido mi única pasión, mi sanctasanctórum, y me he dedicado a él en cuerpo y alma". (...)


 


               




                                                          

               


                   

Su llegada a Múnich en 1896 le permitió establecer un contacto más estrecho con los avances de la vanguardia; su talento excepcional para el uso liberado del color le llevó a alcanzar en poco tiempo una personal sínteis entre el fovismo y el expresionismo. En 1909, fundó, junto a su amigo Kandinski, entre otros, un grupo artístico determinante para la historia de la modernidad, la Nueva Asociación de Artistas de Múnich, y participó asimismo en las actividades de Der Blaue Reiter (El Jinete Azul), uno de los colectivos determinantes en la forja del lenguaje expresionista y de la abstracción

                                                                                            
                                                                                       

                        


                   


Tras unos inicios centrado en la naturaleza muerta y el paisaje, pronto comenzó a dar protagonismo a un tema que resultaría obsesivo a lo largo de toda su obra: el rostro. A él se dedicó durante casi tres décadas de manera obstinada, con la salvedad de las Variaciones, paisajes de colores arbitrarios en los que inauguraba otro elemento central en su trabajo y de gran influencia posterior: la serialidad. En su estudio de la faz humana, ese lugar donde depositamos la identidad, Jawlensky desdibuja paulatinamente la individualidad hasta llegar a una forma próxima al icono, a un arquetipo. Este tema omnipresente, familiar y enigmático a la vez, lleva al artista a un proceso de destilación que desemboca en un signo tan reconocible y connotado como el de la cruz."

Para ver un vídeo explicativo pinche aquí .
Para acceder a la página de la exposición pinche aquí.  En ella encontrará dos archivos en pdf, para descargar, uno con un folleto sobre la misma y otro con los textos de sala y cartelas.


                                                                                                                                                                            Antonio Guerrero. Visitas a museos


lunes, 15 de marzo de 2021

 



Exposición en el Museo del Prado: Marinus. Pintor de             Reymerswale

Hasta el próximo 13 de junio se encuentra abierta la exposición que sobre este pintor flamenco poco conocido está celebrando el Museo del Prado. Marinus vivió entre 1533 y 1545 y se formó y trabajó en el gran centro comercial y artístico que entonces era Amberes. Su obra está muy influida por dos grandes maestros de la época,  Albert Durero y Quentin Massys, destacando por su interés por los temas de género y religiosos así como por su detallismo y gusto por la representación de elementos de la vida cotidiana como libros, pergaminos, telas, etc. 

                                                                                  
Su obra conocida es escasa, sólo hay 26 pinturas catalogadas suyas con seguridad -gran parte de ellas en Madrid-  aunque hay muchas más que se le atribuyen.

                                                                                                                                                                                                                          

                       


                           

En estos enlaces se puede acceder a: 

- Un vídeo explicativo de la exposición, de unos 15 minutos de duración.

Pinchar aquí 

                               

                              

 - A la página de la exposición, en donde se encuentran dos contenidos multimedia, un vídeo explicativo sobre la restauración por parte del Museo de algunas de sus obras, un interactivo con descripciones detalladas de dos de las obras expuestas y más abajo varios comentarios sobre la exposición, catálogo, actividades alrededor de la misma, etc.

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                                                                          Antonio Guerrero - Visitas a museos

 

 

viernes, 5 de febrero de 2021

  1.  

Exposición El Greco en Illescas. Museo del Prado.

Mientras se realizan obras de adecuamiento en el santuario de la Virgen de la Caridad en Illescas, el Museo del Prado acoge en una de sus salas y hasta el 28 de febrero de 2021 algunas de las obras del Greco que allí se exponen, cinco concretamente, las cuales son comentadas en esta grabación por Leticia Ruiz, Jefa del Dpto. de Pintura Española del Renacimiento del Museo del Prado.

Ella comienza la explicación destacando el gran escenógrafo que fue ese pintor y que con su estilo fuertemente influido por el arte italiano, cambió la forma de concebir y realizar los retablos centrándolos sobre todo en el punto de vista del espectador.

Después pasa a comentar una de las cinco obras expuestas, la de S. Ildefonso contemplando a La Virgen de la Caridad. Vemos una figura muy naturalista, con rasgos muy cercanos a la de cualquier persona del momento y sin nada que sugiera que se trata de un santo. Éste contempla con mirada dulce la imagen de la Virgen de la Caridad que, según la tradición, fue tallada en madera por S. Lucas y luego traída a España por S. Pedro hasta que en el siglo VII fue entregada a S. Ildefonso. Aquí lo vemos en el momento de escribir un tratado sobre la virginidad de la Madre de Dios.

Sobre el cuadro de La Virgen de la Caridad comenta que el Greco no la trata como una virtud teologal sino más bien como la visión medieval que de esa virtud se tenía, la Virgen como gran protectora que cubre bajo su manto a los que confían en ella.  La conferenciante explica que en su tiempo este cuadro fue causa de disgustos y pleitos  para el pintor a causa de la escasa tasación que se hizo de su trabajo. Queriendo minusvalorarlo le reprocharon que había pintado en él a su hijo (cosa habitual en aquella época), en que había pintado reconocibles personas de entonces bajo el manto de la Virgen y  en otros supuestos defectos. Incluso se llegó a repintar después las figuras  bajo la capa protectora para convertirlos en tullidos, pordioseros, etc. y así permanecieron durante tres siglos hasta que  tras la Guerra Civil, una acertada restauración devolvió la pintura a su estado original.

En La Coronación el Greco la representa junto a la Trinidad, rodeadas las figuras de “ángeles acrobáticos”, como hacía Tintoretto y otros pintores venecianos. Posiblemente esos "putti" están tomados de modelos previos en arcilla fabricados por él mismo y por eso vemos algunos repetirse en posiciones similares en otros cuadros. En esta última etapa el pintor acentúa el expresionismo de sus figuras, rasgo muy característico suyo y que no ha sido apreciado hasta hace bien poco. De hecho, comenta la narradora que el mismo José de Madrazo,  en una carta a un hispanista alemán,  le señalaba que si pudiera quitaría del Prado esas “mamarrachadas”, refiriéndose a las obras del Greco.

Para ver el vídeo pinchar aquí




                                                                                                                                                                 Antonio Guerrero. Visitas a Museos

 

 

 










domingo, 3 de enero de 2021

La restauración del Pórtico de la Gloria (en 4K)



                    

Gracias a la Fundación Barrié recientemente se ha concluido la restauración del famoso Pórtico de la Gloria de la catedral compostelana. El Pórtico, cuya construcción data del siglo XII, fue obra del Maestro Mateo, personaje de origen incierto (quizás francés, gallego o del resto de España) que al parecer ya antes había construido otras obras. Se sabe que poseía una solidísima preparación y era conocedor de todo lo que entonces se estaba realizando en otras partes de Europa. 

En esta portada Mateo -y su equipo de colaboradores, entre los cuales probablemente se encontraban clérigos-, se propone representar a la Ciudad Celeste basándose en el Libro del Apocalipsis de S. Juan y el Evangelio de S. Mateo (Juicio Final). El Pórtico servía como nártex o entrada a la iglesia "fin de ruta" que era la catedral de Santiago. Por él accedían al interior los peregrinos que culminaban la ruta del Camino, acogiéndolos como puerta de entrada a un nuevo mundo, a la Jerusalén Celeste. En su planteamiento recogió diversas tradiciones que provenían de sitios como Borgoña (entre torres), S.Denis (temas y composición), el arte italiano (los monstruos) etc.,  trabajando con materiales propios de la región -el mármol y el granito gallego-. También recogió añadidos de tradición hispano-árabe como las redomas (vasija de vidrio o cerámica de cuello estrecho) que sostienen algunos ancianos y que aparecen en algunos cristales o marfiles árabes.

                                     
                                           Anciano sosteniendo una redoma

Como bien podemos apreciar ahora, el Pórtico estaba pintado (en realidad ha sido repintado varias veces), utilizándose el color para acentuar determinadas características de los vestidos, el horror de los monstruos, etc.
                                      
                                         S. Juan, con el color de sus carnaciones restaurado.

Mediante el enlace que indicamos más abajo se puede acceder a la página que recoge esta obra monumental  así como las explicaciones sobre el desarrollo de los trabajos de restauración.  Las fotografías están realizadas en muy alta resolución lo que permite apreciar hasta el último detalle. Una peculiaridad muy interesante de esa página es que se han añadido pequeños fragmentos musicales basados en la reconstrucción de los instrumentos representados así como fotografías de modelos hechos a escala, junto a  la descripción detallada de cada uno de ellos.




Ancianos con sus instrumentos musicales





    Para acceder a la página pinchar aquí.                                                                                                                                                             


                                                                                                                                             Antonio Guerrero. 1/2021
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            

lunes, 7 de diciembre de 2020

La otra Corte. Palacio Real de Madrid


Durante este nuevo curso 2020-2021, tan influido por la pandemia, son pocas las exposiciones que se inauguran y menos las que se pueden visitar de forma virtual. En Madrid tenemos la suerte de poder asistir a la que hasta el próximo 24 de enero se exhibe en el Palacio Real, pudiendo realizar la visita virtual o presencialmente.

La otra corte. Mujeres de la Casa de Austria en los Monasterios Reales de las Descalzas y  la Encarnación.

La muestra es un resumen de la vida artística, religiosa y política de los Austrias españoles y  se compone de once salas donde se pueden contemplar obras que se encuentran en dos importantes monasterios muy cercanos a la realeza, el  de las Descalzas Reales, fundado en el siglo XVI por  Juana de Portugal y el Real Monasterio de la Encarnación  fundado por su nieto Felipe III y su mujer Margarita de Austria en el XVII. Tiene especial interés porque a algunas de estas obras normalmente no se puede acceder por estar en espacios de clausura.

En ella hay magníficos retratos renacentistas  como el de la reina Juana de Alonso Sánchez Coello, el majestuoso de su hija Isabel de Austria, reina de Francia, pintado por Jooris van Straeten (Jorge de la Rúa) y el de la emperatriz María de Austria por Pantoja de la Cruz. Son obras que indican que además de su carácter religioso, ambos cenobios eran también espacios cortesanos en donde se forjaban políticas de alto nivel.

                                                  

                                                           Juana de Austria

                                                      

                                                                  Isabel de Austria

                                           

                                                             María de Austria

El Barroco de los siglos XVII y XVIII se puede apreciar en algunos retratos y especialmente  en el espectacular túmulo de Juana de Portugal, que se expone por primera vez.

         

Otros objetos presentes y de gran valor artístico son los relicarios, especialmente el de S.Víctor,  y la importantísima colección de tapices salidos del taller de Rubens  denominada  El Triunfo de la Eucaristía,  exponente  de la gran protección que la Casa de Austria otorgó a la Iglesia de la Contrarreforma.

                                      

                                                       Relicario de S. Víctor

             

                                              Triunfo de la Eucaristía, Rubens                                                  

También hay una excelente colección de escultura española del  XVII con algunas obras de dos de sus mejores representantes, Pedro de Mena y Gregorio Fernández.

                                

                                                 Dolorosa, Pedro de Mena

Aunque el recorrido es cronológico son los retratos de los personajes femeninos quienes estructuran la muestra: Juana de Portugal, su hermana la emperatriz María de Austria, la hija de ésta sor Margarita de la Cruz, la infanta Isabel Clara Eugenia, etc.  Estas prominentes mujeres fueron quienes en las Descalzas y en la Encarnación  situaron una segunda corte femenina  cercana al Real Alcázar desde donde se gobernaba el imperio.

El acceso virtual se puede realizar pinchando aquí